sábado, 5 de marzo de 2016

Bushcraft en el patio trasero. PINCHO ASADOR

Es sabido que hay veces que la vida moderna no nos deja mucho tiempo para andar correteando por los montes cazando y pescando, pero si hay pasión uno puede tener su pequeña aventura bushcrafter en el fondo de la casa si dispone de eso al menos. O visitar a un amigo que lo tenga.
En fin... lo que hice no es nada que no se resuelva con un palo y una horqueta o estaca rajada al medio, pero hace rato que veía páginas  gringas que vendían este artilugio.
Un amigo me regaló unos recortes de varilla aleteada de construcción y el viernes al salir del trabajo se apoderó de mi el martillo de Tohr.
Le aplané la punta como verán en la segunda foto y corté una porción de la achatadura.



Aquí se aprecia el corte
Anécdota: los vecinos de al lado al escuchar el martillo y la fragua se interesaron por lo que estaba haciendo y los tenía de espectadores.

Le hice unos retorcidos que me costaron horrores por no tener morsa y las desprolijidades son porque soy así... que voy hacer... en mi defensa sólo atino a decir que no tengo yunque con cuerno para trabajar cómodo. Sólo mi sempiterno riel de vía.
La punta del que clava al suelo está endurecida a golpe también.



Ya sábado por la mañana no me aguanté y quise estrenarlo. Mañana lo llevo al campo de verdad


Como ven, a medida que el fuego deja brasas lo clavo mas y también puedo girarlo.


No sólo admite la carne, también la caldera, olla encima o colgando de un asa.

Le hice los honores


Y unas ropitas para que no ande engrasando y pinchando por ahí.


¡Saludos!


VIKINGO
La Muerte está tan segura de vencer,
Que nos da toda una vida de ventaja.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Gustavo querido! Ahora sólo falta que volcado a compartir fuego.

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